miércoles, 15 de agosto de 2018

Al eterno Enrique Laso.

Mirando al infinito, creando historias, soñando...
Llevo días pensado qué escribir. Escribo y borro, borro y escribo… Estoy en un bucle. Las palabras se quedaron atragantadas en algún lugar al que no puedo llegar. Será que, quizás, todo lo que debías saber ya te lo dije...

Escribir desde el corazón es difícil cuando una parte del alma se ha quedado en un limbo silencioso e inmenso; pero lleno de ti. ¡Me diste tanto estos años! Sentiré tu ausencia y el silencio ajeno y extraño que la acompañará, pero no el vacío porque él estará lleno de todo lo que fuiste y siempre serás. 

Esto no es en sí mismo un homenaje, tampoco una carta o una forma de aliviar mi dolor. Debía dejarlo en el blog, en público, porque aquí comenzó todo; con la reseña de Los crímenes azules. 

Mencionar tu grandeza sería un cliché. Todos los que te conocimos sabíamos que habías logrado lo que te propusiste; y más. Atento, siempre dispuesto a ayudar a todos sin esperar nada a cambio. Pendiente de todas las causas sociales. Te indignaban las injusticias como a pocos y peleabas con todos tus medios para reivindicar los derechos de los más débiles. Lo hacías aunque esto te granjeara enemigos. Activo colaborador de las ONG's, de todas las que pudiste y, sobre todo, de las que ayudaban a los niños. Curioso, enérgico, determinado, necio y cabezota. 

Has sido el mejor amigo y compañero que se pueda pedir. Hacer una lista de todas tus virtudes, de todas esas cosas buenas que te hacían ser tan especial, sería, para mí, interminable.
Gracias por dejarme entrar en tu universo, por hacer que fuese partícipe de todo. Fuiste y serás único.
Una muy querida amiga tuya me dijo: 'Enrique era de otro lugar, de otro tiempo, de otro espacio. Había algo en él que captaba más de lo que los demás ven.' Para mí, es una de las frases más acertadas y que mejor te describen. Tenías ese 'don' social, ese duende que mueve masas y conciencias. 

Un GRACIAS inmenso e infinito es lo que siento al pensar en vos. Gracias por haber estado ahí. Gracias por haber sido mi amigo; mi maestro, mi mentor, mi cónsul, mi confidente y, a veces, también mi psicólogo. Gracias por ayudarme a crecer y ser mejor persona. Gracias, por cada segundo que me diste... gracias por todo y por tanto. 

Seguiré tu legado, todo eso que nos dejaste. Acompañaré a cada persona que quisiste. E intentaré que allá, donde te halles, mis actos te hagan sentirte orgulloso. 
Nadie se va para siempre mientras alguien sigue recordándole. Tú serás siempre eterno, mi 'Necio favorito'. Lo serás por tus obras, tus enseñanzas y en nuestro pensamiento; el de todos los que te queremos. ¡Jamás te olvidaremos!

Con esa sonrisa infinita y esa locura contagiosa, te recordaré siempre.

No encuentro mejor forma de finalizar, que con sus letras y su maravillosa forma de pensar y expresar los sentimientos:  

"Carlos se derrumbó sobre una mesa y comenzó a llorar como un niño, lloró como hacía años que no lloraba, y sintió que aquella pérdida dejaría en su alma un hueco irreemplazable. Pero de pronto las lágrimas se transformaron en sonrisas, y las sonrisas en carcajadas, como si hubiera perdido por completo la razón. Aunque le doliera haber perdido un amigo, se alegraba, y mucho, de haber tenido la suerte de haberse encontrado con él, y también se alegraba por la siguiente persona que se topara con alguien tan excepcional. Carlos comprendió aquel día que en la tristeza de una pérdida sólo existe la enorme dicha de haber coincidido con un ser extraordinario."
El Mago.

Con la dicha de haberte conocido, me quedaré siempre... 

13 comentarios:

  1. Sin palabras. Precioso escrito, amiga. Abrazos fuertes 😘

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  2. Precioso Sol. Es cierto nadie se va, si nosotros no queremos que se vaya. Mientras que le recordemos, seguirá ahí en ese lado del cuerpo, donde el corazón late. Un abrazo amiga.

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  3. Precioso Sol. Escrito con el corazón.
    Pepa Fraile

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  4. Yo aún no lo creo. Preciosas palabras.

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  5. Era alguien especial a quien vamos a echar mucho de menos. Un abrazo mi Sol

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  6. Guárdalo en tu corazón, alli vivirá para siempre ❤❤❤

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  7. Bonitas palabras, Sol. Muchos besos y ánimo.

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  8. Sol, muy intensas tus palabras, hay almas tan grandes y sensibles que no pueden encontrar un espacio en este mundo hostil, lleno de injusticias y dolor. Enrique era una de esas almas. La buena noticia es que ahora su luz brilla con más intensidad y eternamente. LusaG

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  9. Una gran pérdida. Querida Sol, ¿sabes dónde fue enterrado Enrique Laso? viajaré a España y me gustaría visitar su tumba.

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